La magíster Marialejandra Puruguay, profesora de la carrera de Historia y Gestión Cultural, destacó el papel histórico del camposanto en la comunidad piurana, así como la labor de restauración que necesita.
Por Betsy Salazar Guerrero. 13 marzo, 2025.El 10 de marzo se llevó a cabo una emotiva ceremonia por los 187 años de existencia del cementerio patrimonial San Teodoro. En el evento estuvieron la doctora Julissa Gutiérrez, decana de la Facultad de Humanidades; la magíster Lady Olivares, directora de estudios de la facultad; y los profesores Alberto Requena, Bertha Guzmán y Marialejandra Puruguay.
La profesora Puruguay, directora del programa académico de Historia y Gestión Cultural, al pronunciar el discurso por el aniversario del cementerio dijo: “A lo largo de este tiempo, sus muros han sido testigos silenciosos del paso de generaciones, custodiando no solo los restos de quienes forjaron la historia de nuestra ciudad, sino también sus relatos, sus luchas y sus legados”.
San Teodoro no es solo un camposanto, es un museo a cielo abierto, un espacio de memoria que nos permite reconectarnos con nuestras raíces. Sus mausoleos imponentes, sus esculturas silenciosas y sus lápidas hablan de un pasado que sigue vivo latiendo en el presente. Sin embargo, también nos recuerdan que la memoria solo sobrevive si alguien la cuida, refirió la profesora.
En ese sentido, indicó que este cementerio, declarado Patrimonio Cultural de la Nación, enfrenta hoy el desafío de su conservación ya que el paso del tiempo ha dejado huellas en sus estructuras y ha generado una creciente preocupación por su puesta en valor.
Por ello, en los últimos años, diversas iniciativas han buscado rescatar su importancia histórica y fomentar su apropiación por la comunidad, como el Programa Amigos por San Teodoro, que involucra a jóvenes y ciudadanos comprometidos en actividades de conservación y difusión del patrimonio.
También, el recorrido nocturno que se realizó el año pasado por las velaciones y la exposición que organizó la Sociedad de Beneficencia de Piura para dar a conocer el valor del cementerio y abrir sus puestas a nuevas formas de interpretación patrimonial. “Es alentador ver cómo egresados del programa académico de Historia y Gestión Cultural participan activamente en estas iniciativas, poniendo su talento al servicio de la cultura”, expresó Puruguay.
Por otro lado, mencionó que la próxima firma del Convenio Específico de Cooperación Interinstitucional entre la Universidad de Piura y la Sociedad de Beneficencia de Piura marcará un hito en los esfuerzos por su conservación ya que este acuerdo permitirá el desarrollo de investigaciones y proyectos que fortalezcan el vínculo de la comunidad con este sitio patrimonial.
Al finalizar el discurso, la profesora sostuvo que San Teodoro necesita restauración, investigación y educación patrimonial; es decir, acciones concretas que garanticen su permanencia para las futuras generaciones. “Su preservación no es solo tarea de las instituciones sino de todos los piuranos. No dejemos que el tiempo borre lo que aún tenemos la oportunidad de proteger”.
Cabe mencionar que durante la ceremonia se entregaron certificados a los voluntarios que participaron en los programas de recuperación patrimonial durante el verano, varios de ellos son estudiantes de Historia y Gestión Cultural de la UDEP.